El juego como ocio, no como ingreso
Apostar es una forma de entretenimiento de pago, igual que una entrada al estadio. La casa tiene ventaja matemática y, a la larga, el resultado esperado para el jugador es negativo. Quien juega para ganar dinero, recuperar una pérdida o salir de un apuro económico parte de una idea equivocada.
Solo pueden jugar personas mayores de 18 años. Si convives con menores, no dejes sesiones abiertas ni contraseñas guardadas en dispositivos compartidos.
Reglas sencillas antes de empezar
- Fija cuánto dinero puedes perder este mes sin que afecte a tus gastos y no lo superes.
- Decide también el tiempo: una alarma en el teléfono funciona mejor que la fuerza de voluntad.
- No apuestes con dinero prestado ni con el destinado a arriendo, comida o deudas.
- No intentes recuperar lo perdido subiendo el importe: es la vía más rápida para perder más.
- Evita jugar cansado, enojado o después de beber.
- Alterna el juego con otras actividades; si es tu único pasatiempo, ya es una señal.
Señales de que algo no va bien
- Gastas o juegas más tiempo del que habías decidido.
- Ocultas a tu familia cuánto apuestas o mientes sobre ello.
- Pides dinero prestado o dejas pagos sin hacer para seguir jugando.
- Te sientes irritable o ansioso cuando no puedes apostar.
- El juego afecta a tu trabajo, tus estudios o tus relaciones.
Reconocerte en una o varias de estas frases es motivo suficiente para detenerte y hablar con alguien.
Herramientas que ofrece el operador
Desde tu cuenta en el operador puedes activar límites de depósito, pausas temporales y la autoexclusión. Esas herramientas funcionan en su plataforma, no en esta guía: nosotros no gestionamos cuentas ni podemos aplicarlas por ti. Si las necesitas y no las encuentras, pide ayuda al servicio de atención del operador.
Dónde encontrar apoyo en Ecuador
- Línea 171, opción 6: servicio gratuito del Ministerio de Salud Pública para orientación en salud mental.
- Centros de salud del MSP: la atención psicológica se solicita en el establecimiento de salud más cercano.
- Jugadores Anónimos: grupos de ayuda mutua, gratuitos y confidenciales, para personas con problemas de juego.
- Familiares: los grupos para allegados ofrecen apoyo a quien convive con una persona que juega en exceso.
Si hay una situación de riesgo inmediato, llama al ECU 911.
Si te preocupa otra persona
Habla con ella en un momento tranquilo, sin reproches y con hechos concretos. No cubras sus deudas ni le prestes dinero para jugar, y busca orientación profesional también para ti: acompañar a alguien con un problema de juego desgasta.